Libertad, conflicto y argentinidad: el aura que rodea la Plaza de Mayo

A días de un nuevo aniversario del 25 de mayo, la especialista en gestión patrimonial Silvia Fajre destaca la importancia de la Plaza como núcleo histórico-cultural del país y como reservorio de una identidad que se construye día a día.

20-05-2022

Durante la mañana del 25 de mayo de 1810, una gran multitud comenzó a reunirse en la Plaza de la Victoria, actual Plaza de Mayo, para exigir la renuncia del virrey Cisneros y la formación de una nueva Junta de Gobierno. Tras la dimisión de Cisneros, Cornelio Saavedra fue elegido presidente de la Primera Junta y se dio inicio al primer gobierno patrio con una plaza que quedaría para siempre inmortalizada en la memoria de los argentinos y que, con el correr de los años, sería testigo de los más variados acontecimientos históricos.

"Es un escenario que desde la fundación de Garay en 1580 hasta nuestros días se consolidó como el lugar de encuentros, conflictos, ajusticiamientos y festejos. No siempre fue un escenario que contuvo situaciones agradables pero sí podemos afirmar que es el lugar que puede hablarnos de toda nuestra historia", remarcó la directora de la Maestría en Gestión Turística del Patrimonio y de la Diplomatura en Gestión del Patrimonio Silvia Fajre. "Ahí vemos que se junta un patrimonio tangible, que reúne lo arquitectónico y los edificios históricos que rodean a la Plaza, con el intangible, vinculado con nuestra historia, nuestras raíces y todo lo que sucedió y quedará para siempre grabado en la memoria de cada argentino", manifestó la especialista. Para Fajre, la Plaza de Mayo puede relacionarse perfectamente con el "ser nacional", ya que presenta, al igual que el país, avances, retrocesos, construcciones y destrucciones a lo largo del tiempo, caracterizándose por no alcanzar un modo definitivo e invariable.

Rodeada por la Casa Rosada, el Cabildo de Buenos Aires, la Catedral Metropolitana y el Banco de la Nación Argentina, la plaza albergó innumerables sucesos antes de la famosa revolución, como la defensa y reconquista de la ciudad ante las invasiones inglesas de 1806 y 1807, la primera manifestación de trabajadores en apoyo a Juan Domingo Perón en 1945, los bombardeos militares de 1955, la primera marcha de las Madres de Plaza de Mayo en 1977, la celebración por la recuperación de la democracia en 1983 y la manifestación popular y posterior represión policial ocurrida en 2001. En la memoria de los argentinos quedará también grabada la imagen de Diego Maradona, asomado al balcón de la Casa Rosada, exhibiendo la copa del mundo como ofrenda para la multitud que se congregó aquel 30 de junio de 1986, así como la tristeza que enlutó al país cuando en ese mismo lugar se llevó a cabo el velorio del máximo ídolo futbolístico argentino.

Para Fajre es fundamental proteger el patrimonio vinculando lo tangible con lo intangible, es decir, poner en valor aquellas construcciones edilicias históricas que aún permanecen en pie y sostener en la memoria de la comunidad los hechos que construyeron y construyen diariamente la identidad de una nación, aquellos felices pero, también, los otros. "No todo lo que ocurrió en la Plaza fue algo fantástico, ni lo será. Muchas veces son sucesos dolorosos pero que nos permiten reconocernos como sociedad y aprender sobre lo que nos equivocamos, para mejorar y no repetir errores", sentenció la experta de la Universidad.

Entendiendo que el patrimonio cultural se convirtió en un recurso insoslayable para la obtención de beneficios económicos y para el desarrollo integral de las comunidades, tanto la Maestría en Gestión Turística del Patrimonio como la Diplomatura en Gestión del Patrimonio se consolidaron como opciones académicas inéditas en la educación universitaria. Fajre remarcó que la formación en esta área constituye "una deuda en toda Latinoamérica" debido a la insuficiente cantidad de cuadros técnicos que se dediquen de lleno a la gestión patrimonial. "Vivimos en un tiempo de vértigo en donde prevalece lo efímero. Nosotros, desde nuestro espacio académico en la UNTREF, intentamos demostrar la importancia de proteger el patrimonio ya que es a través de él que se expresa la identidad de un pueblo”, agregó la entrevistada. Asimismo dijo que "miramos al pasado para imaginarnos cómo será el futuro, no para quedar anclados en ese pasado y sabemos que tenemos que mantener el patrimonio para pasarlo a las futuras generaciones".

Para finalizar, Fajre indicó que, tras la pandemia, un espacio con gran valor patrimonial que se encuentra abandonado es el microcentro. "Nuestro desafío es recuperar este patrimonio porque sabemos que lo abandonado tiende a la destrucción y no podemos permitirnos perder un área de la ciudad con tan alto valor arquitectónico y patrimonial", cerró.